martes 27 de diciembre de 2011

Navidad...XXX

Que tanto deseamos y esperamos la Navidad...

Pues pese a lo contrario de muchos, yo no soy de las personas que se emociona con la fecha de la Navidad. Para mi es como un día igual a los otros. No me gusta presionarme por esperar algo y no me gusta que la gente espere algo de mi... pero como también pienso, la vida te tiene momentos que determinan y te enseñan a darle un significado a las cosas y los momentos... eso es lo que a mi me sucedió.

Siendo ya 24 de diciembre, la víspera de la Navidad para muchos, yo decidí distraerme después de medio día de trabajo y no pensar en la cita con mi hermano en su casa para cenar... mi opción, fuera de andar en las tiendas entre la gente que compra en último momento o visitar un café en donde muchos se reúnen para ver a los amigos o a la pareja, lo cual los hace insoportablemente llenos, fué irme al cine porno.

Como era de esperarse, no había casi nadie, en la sala superior solo había una pareja de novios que entre beso y metidas de mano, medio veía la película porno. Decidí irme a la sala de abajo, en donde además de mi, solo tres hombres más veíamos el filme.

No pasaron más allá de unos 30 minutos cuando en la fila de enfrente, un joven se sentó a ver la película. En ratos volteaba a ver a su alrededor y poco interés mostraba en lo que veía.

Después de la primera película, me estaba aburriendo así que estaba pensando hacia donde irme. El chico que se había sentado enfrente, se levanto y salido de la sala. Yo decidí hacer lo mismo unos segundos después. Cuando ya casi estaba por abrir la puerta y salir, el chico que había salido entró y quedo frente a mi. Me vio y me dijo: Ya te vas. Yo le dije que si, que estaba aburrido. Él se acerco un poco más y me dio un beso y dijo: esto te desaburre, solo moví la cabeza afirmando.

Me tomo de la mano y nos sentamos en la primera fila que encontramos. Sin más tiempo que perder, me beso nuevamente y metió su mano entre mi camisa. Beso mi cuello y bajo hacia mi pecho lamiendo mis pezones. Yo solo veía como su cabeza se movía al ritmo de su boca. Sin decir nada, abrió mi pantalón y beso mi verga dura sobre la ropa interior, yo gemi fuerte. Se encendió más y saco mi miembro y se lo tragó completo.

No dejo de lamerme hasta que me vine y se trago mi semen. Se incorporo y me beso en la boca dejando pasar un poco de el semen que todavía tenia en su boca.

Fue delicioso. Le pregunte su nombre y solo me dijo: soy un enano de santa claus y este ha sido tu regalo de navidad. Me beso y se levanto.

Entre que me arreglaba la ropa interior y me subía el cierre tarde unos minutos en salir. Lo busqué y nada. Salí del cine y nada.

Solo me quede con el gusto de una rica mamada en esta víspera de Navidad, lo cual me hizo tenerle un poco de aprecio a la fecha.




viernes 9 de diciembre de 2011

jueves 8 de diciembre de 2011

Contornos!!!

Marca de hombre!!!

Art..gay


En el cine!!!

Tiempo tenia que no visitaba las salas de un cine porno. Hoy que decidí darme gusto , me dirigí al cine Savoy (icono de las salas de antaño, en el DF).

Entre como muchos otros, sin mirar a nadie en especial. Subí al primer y único piso. Al acercarme más a la sala, el olor a semen invadió mi nariz.

La sala no estaba tan oscura como antes. Era posible ver a la mayoría de los presentes en cada una de las butacas, pero eso no inmutaba a nadie. Como casi siempre, solo algunos ponían atención a la película (vídeo) que se exhibía. Otros en parejas o grupos de 3 o más disfrutaban de una buena sesión de sexo público.

Caminé un poco entre las escaleras y las butacas. Nadie llamo mi atención, así que decidí sentarme a ver las imágenes de sexo entre hombres que la película mostraba.

No pasaron más de 10 minutos, cuando un hombre moreno, robusto y de barba de candado se acerco tomándose la verga a través del pantalón negro.

Lo observe por un instante y el se acerco. Se sento junto mi y me mostró lo duro que tenia la verga. Lo vi a la cara y trato de sonreír, pero solo logro una mueca.

Me acerque a su boca y lo bese. Tome el primer botón de su camisa y lo desabroche. Así seguí con los demás hasta descubrir en totalidad su pecho velludo . Acaricie la alfombra de pelo suave y pequeño que enmarcaba sus pectorales, algo formados. Cerró los ojos y soltó un leve gemido.

Sin tanta prisa me dedique a acariciar su cuello, rostro, espalda, pecho hasta llegar a la orilla de su pantalón y desabrochar el botón que contenía su interior. Resalto y relució un bulto envuelto en una trusa blanca. Se observaba una pequeña mancha de humedad. Ya estaba lubricando.

Acaricié su verga sobre la trusa. Gemía. Su respiración era profunda y en momentos decia: ¿que es lo que me haces? es rico.

Metí mi mano entre su ropa interior, y sentí el vello que cubría a su ancha verga. De un jalón deje fuera la verga que ya brillaba por el lubricante que no paraba de salir. Sople hacia su verga dura, esta reacciono y se elevo un poco más, como si quisiera llegar al cielo.

Acerque mi boca hacia su verga y la envolví entre el bao caliente que emitía. Suspiro. Lamí suavemente la cabeza lubricada de esa gran verga. Gimió. Me trague toda la verga y sin más que un leve va y ven, el gemía más fuerte, más rápido y decia: no pares.

Mientras mi boca saboreaba esa dureza, mis manos seguían recorriendo el pecho y los muslos duros y fuertes.

Su respiración fue más rápida y cuando la verga empezó a crecer y ensancharse más el me retiró, tomo su verga con la mano derecha y se la apretó haciendo que el semen que expulsaba, cayera sobre su pecho.

Gemía y suspiraba de placer, mientras yo apreciaba con deleite el clímax de un deseo cumplido.

Se acerco a mi boca, me beso suavemente y me dio las gracias. Se abrocho la camisa, sin siquiera limpiar su semen. Se levanto y hasta ese momento los dos nos percatamos de que un grupo de unos 6 u 8 hombres nos rodeaban y se masturbaban con lo que escena que habían disfrutado.

Volteé hacia la pantalla y di la espalda a los espectadores de mis peripecias. Solo alguien se acerco a mi oído derecho y me susurro: que rico se la mamaste, eres excitante.

Sonreí y perdí mi mirada en la escena de mamada que había en la pantalla.

...

viernes 2 de diciembre de 2011

Cuando dormías...

Muchas noches he sentido la necesidad de ti. En casi todas esas noches me guardo mis deseos y me quedo con las ganas de tu cuerpo.

Hoy, ha sido diferente.

Llegaste cansado. El trabajo te deja agotado. Cenaste. Bebiste una cerveza. Te fuiste a bañar y a dormir, sin decirme nada.

Dieron las 11 de la noche. Me decidí ir a dormir. Mientras me desvestía, miraba la profundidad de tu sueño. Respirabas lentamente. Observaba la silueta creada por las sabanas que te cubrían. Mis deseos me pusieron erecto.

Parado ante ti. Tu dormido. Yo desnudo y mi verga dura. Rodeo la cama. Entro entre las sabanas y me acerco hacia ti. Junto mi cuerpo al tuyo. No te mueves. Sigues durmiendo profundamente.

Lentamente te acaricio. Bajo mis manos hacia tu bóxer. Lo deslizo un poco. Logro sentir los bellos púbicos. Me excito más. Decido meterme bajo las sabanas y recorrerme hasta tu pubis. percibo tu aroma. Meto mi cabeza entre tus piernas. Mis manos recorren tus piernas. Sigues durmiendo.

Encuentro tu pene flácido. Lo toco suavemente. Recorro hacia arriba unas de las piernas cortas de tu bóxer. Queda frente a mi tu pene. Lo beso. Lo lamo. Me lo trago completo. Te mueves, sin despertarte. La posición en la que quedaste me ayuda a poder lamerte mejor.

Mientras lamo tu pene me masturbo. No tuviste erección. Yo pude llegar a la eyaculación. Moje mis manos y las sabanas. Me alejo de tu pene y solo veo como brilla por mi saliva. Todo mojado me incorporo junto a ti. Me quedo dormido.

Despiertas y me das un beso en la boca. Despierto. Te levantas y te acomodas el bóxer. Volteas a mirarme y me dices: esta noche no me podré nada a la hora de dormir.

Sonríes. Sonrió.